La homeopatía y la carta astral en los debates de ciencia empieza a ser lo que la falacia del Reductio ad Hitlerum en las discusiones de política.

Gracias a Elena Ruiz por tantos debates en torno a este asunto. Gracias a Ana Andreu, Eva y Rosa Colmenarejo por las aportaciones y correcciones al texto. De hecho les planteé firmarlo conjuntamente y optamos por la fórmula de agradecimientos/apoyos al texto. Artículo originalmente enviado a la atención al oyente de Carne Cruda en enero de 2017 respecto al enfoque con que a menudo abordan los debates y noticias de ciencia.

Existe una preocupante tendencia a ridiculizar al oponente en debates que entremezclan ciencia y sociedad, reduciendo el espacio de decisión a un mero debate científico en el que además se aportan evidencias científicas sólo a favor de una de las posturas.

Tal vez el caso más radical en esta cuestión es el debate sobre la adopción o no de los cultivos transgénicos. Podríamos decir que cada vez más informes científicos avalan la seguridad de los transgénicos como alimentos. Al mismo tiempo empiezan a surgir estudios sobre efectos secundarios que no tienen que ver con la seguridad alimentaria de los transgénicos. Por ejemplo, los transgénicos que incluyen sustancias letales para algunos insectos han provocado la aparición de poblaciones de insectos resistentes a estas sustancias debido a la fuerte presión selectiva (al estar las poblaciones expuestas a una constante agresión sólo han sobrevivido los individuos fuertemente resistentes a los pesticidas). Hasta aquí nos moveríamos dentro de de un interesante debate científico.

Imaginemos que existe unanimidad total sobre el impacto de los transgénicos desde el punto de vista de la alimentación, respeto a la biodiversidad, degeneración de calidad del suelo, etc. y que podemos afirmar que son totalmente seguros desde distintos puntos de vista. Solventado el debate científico, la siguiente pregunta sería: considerando la oligarquía empresarial de dominación sobre el mercado de agricultura-ganadería, que muchos productos transgénicos se diseñan además de para mejorar cosechas para que las semillas sean estériles entre otros mecanismos de control, que nos enfrentamos a una situación de monopolio privado sobre la alimentación mundial permitido por la industrialización e intensificación del modelo productivo. ¿Debemos aceptar a nivel de sociedad los transgénicos en tales condiciones? Es más, ¿existe un debate de calidad como sociedad, o incluso científico que pueda omitir la cuestión de la soberanía alimentaria o el respeto a la biodiversidad?

La respuesta para mi, y para muchas personas es “no a los transgénicos” por la cantidad de riesgos que estamos asumiendo muchos de los cuales no tienen que ver con la ciencia (con algunas ramas de la ciencia). Lo peligroso de la tendencia con la que abría el artículo, es que se está extendiendo la costumbre, especialmente entre divulgadores científicos de acusar de ignorantes a cualquier persona que defienda este “no” a los transgénicos, un “no” que cada vez tiene más que ver con la política, la soberanía alimentaria, la ecología (como rama de la ciencia y como movimiento social) y la economía que con la biotecnología.

Estos divulgadores meten en el mismo paquete de las pseudociencias como la carta astral a quienes plantean la cuestión de transgénicos “sí” o “no” como algo más amplio

Estos divulgadores meten en el mismo paquete de las pseudociencias como la carta astral a quienes plantean la cuestión de transgénicos “sí” o “no” como algo más amplio. Y con esto dan por zanjado el debate. Por ejemplo, recientemente en el programa de RTVE Órbita Laika se equiparaba el proceso de diseño de semillas transgénicas al proceso de selección de plantas como la berenjena que el ser humano ha ido haciendo durante miles de años (“la mejora genética vegetal no es algo nuevo”). Al final, se invitaba a concluir que oponerse a los transgénicos era oponerse a disfrutar de berenjenas comestibles, y que tal oposición era digna de necios. ¿De verdad esta comparación no le chirría ni al que la cuenta?

El círculo se termina de cerrar con la falacia argumentativa: la homeopatía es una pseudociencia, muchos seguidores de la homeopatía están en contra de los transgénicos, X persona está en contra de los transgénicos, por tanto la opinión de X persona debe ser descartada porque pertenece al grupo de personas que creen en pseudociencias. Técnicamente nos encontramos ante lo que se conoce como falacia del Reductio ad Hitlerum.

Recordemos que recientemente un largo número de Premios Nobel han firmado una carta acusando a Greenpeace de crímenes contra la humanidad por su postura ante los transgénicos. La carta se centraba sobre todo en variedades de arroz enriquecidas con nutrientes esenciales en zonas con malnutrición. ¿De verdad piensan los firmantes de esa carta que el hambre y la malnutrición es un problema tecnológico de la humanidad? En absoluto lo es. El hambre y la malnutrición son fruto de la desigualdad entre las personas, que tiene sus orígenes en guerras y expolio de recursos que habitualmente se producen en las relaciones norte-sur, entre otros complejos factores. Por supuesto que mejorar las cosechas y los nutrientes que aportan mejorará la vida de esas personas, pero pensar que el mayor interés de Monsanto y Bayer es salvar la vida de los pobres es un acto de solemne ingenuidad. Por cierto, no deja de llamar la atención que no encontremos otras declaraciones masivas de premios nobeles de ciencia, economía o incluso de la paz en contra otras lacras de la humanidad, por mencionar una, las múltiples guerras que desangran África en las regiones ricas en minerales necesarios para la fabricación de móviles.

El problema de estos debates es que no son científicos en absoluto

Una amiga me indica que el problema de estos debates es, más bien y bajo su punto de vista (que comparto), que no son científicos en absoluto. No es un mero debate científico, es que la ciencia brilla por su ausencia. No se aportan datos y, si se ofrecen, las fuentes de los mismos suelen ser de risa, no se contrastan las diferentes interpretaciones de esos datos, y se suele atender sólo a la opinión una única disciplina científica (más aún de sólo una “escuela” y de sólo una subdisciplina) sin integrarlo con lo que otras disciplinas, también científicas argumentan…En fin, quizás el problema sea que seguimos viendo, y moviéndonos, en la ciencia  con un esquema mental que apenas sirve para resolver problemas del tipo si A es igual a B y B es igual a C ¿A es igual a C? Es decir, incapaces de entrar y/o resolver problema alguno. Desde otro punto de vista, tal vez el problema venga de la excesiva fragmentación del conocimiento donde las evidencias se centran en aspectos tan concretos que los trabajos holístico-comprensivos no sólo brillan por su ausencia sino que están tocados con la “maldición” de los “no-especializados”. Esta es una de las consecuencias (fatales) de la carencia en formación humanística de los científicos y científicas.

Por otro lado, merece la pena acordarse  de la crisis de la reproducibilidad en la ciencia. Un estudio reciente en Nature indica que el 70% de los investigadores e investigadoras no han conseguido reproducir experimentos de otros, y la mitad incluso no han podido reproducir los propios. Existe un consenso en los círculos científicos de que la presión por publicar a nivel mundial está degradando notablemente la calidad de la ciencia.   

El solucionismo tecnológico y la fe ciega en la ciencia le comen cada día más terreno a la política, la filosofía, la ética… que ya vienen bien mermadas desde las ciencias económicas capitalistas

El componente de los “solucionistas tecnológicos” (aquellos que piensan que en la tecnología están todas y las únicas las respuestas a los problemas de la humanidad) tampoco debe obviarse porque el solucionismo tecnológico (e incluyo aquí a los obsesionados por los datos cuantitativos) y la fe ciega en la ciencia le comen cada día más terreno a la política, la filosofía, la ética… que ya vienen bien mermadas desde las ciencias económicas capitalistas. Cada vez, pues, queda menos espacio de decisión (¡y de imaginación de otros mundos!), porque el resto del espacio lo llenan las cuestiones objetivas, o como dicen ahora los nuevos y viejos partidos, lo que no es ni de izquierdas ni de derechas. La ciencia puede aportar argumentos sólidos para tomar decisiones, pero hay que distinguir por un lado cuando entran otras ramas del saber o incluso de la propia ciencia en juego, y por otro cuando en el paquete de información científica se enmascaran cuestiones políticas e ideológicas. Al fin al cabo, confiar ciegamente en una ciencia infalible, pulcra y objetiva no es más que otro sistema de creencias.

Referencias

‘Órbita Laika’ (TVE) explica cómo el hombre ha modificado las plantas desde los orígenes de la agricultura. http://fundacion-antama.org/orbita-laika-explica-como-el-hombre-ha-modificado-las-plantas-desde-los-origenes-de-la-agricultura/

‘Órbita Laika’ (TVE) explica todo lo que hay que saber de los transgénicos en minuto y medio. http://fundacion-antama.org/orbita-laika-tve-ciencia-express-transgenicos/

José Antonio Perez. El método científico. https://www.youtube.com/watch?v=gzrDLLB7gp8

Especial Ciencia en Carne Cruda: Transgénicos. http://www.eldiario.es/carnecruda/programas/Especial-Ciencia-Transgenicos_6_485811429.html

Brian Owens, Pests worm their way into genetically modified maize, 17 March 2014, http://www.nature.com/news/pests-worm-their-way-into-genetically-modified-maize-1.14887

Aaron J. Gassmann1, Jennifer L. Petzold-Maxwell, Eric H. Clifton, Mike W. Dunbar, Amanda M. Hoffmann, David A. Ingber, and Ryan S. Keweshan. Field-evolved resistance by western corn rootworm to multiple Bacillus thuringiensis toxins in transgenic maize, PNAS, 2013,  http://www.pnas.org/content/111/14/5141.abstract

El País, 1 de julio 2016, 109 nobeles acusan a Greenpeace de “crimen contra la humanidad” por los transgénicos. http://elpais.com/elpais/2016/06/30/ciencia/1467286843_458675.html

Respuesta de Greenpeace ante la carta de los premios Nobel sobre los transgénicos. http://www.greenpeace.org/espana/es/news/2016/Julio/Respuesta-de-Greenpeace-ante-la-carta-de-los-premios-Nobel-sobre-los-transgenicos/

Especial en Nature sobre cultivos transgénicos. http://www.losproductosnaturales.com/2013/05/especial-en-nature-sobre-cultivos.html

Monya Baker. 1,500 scientists lift the lid on reproducibility. Nature 533, 452–454 (26 May 2016) doi:10.1038/533452a http://www.nature.com/news/1-500-scientists-lift-the-lid-on-reproducibility-1.19970?WT.mc_id=FBK_NatureNews

Jacobsen, SE., Sørensen, M., Pedersen, S.M. et al. Feeding the world: genetically modified crops versus agricultural biodiversity.. Agron. Sustain. Dev. (2013) 33: 651. doi:https://dx.doi.org/10.1007/s13593-013-0138-9  (“The first obstacle is the claim that genetically modified crops are necessary if we are to secure food production within the next decades. This claim has no scientific support, but is rather a reflection of corporate interests.”)

Entrevista a Evgeny Morozov, autor de ‘La locura del solucionismo tecnológico’. http://elpais.com/elpais/2015/12/17/eps/1450358550_362012.html

Iñaki Gabilondo. Cuando nos atrevíamos a soñar. El realismo aplastante del dinero nos ha devuelto a la cordura. Ya podemos vivir como es debido. Es decir, sin ilusiones y muertos de miedo. http://cadenaser.com/programa/2016/11/28/hoy_por_hoy/1480317639_039554.html